Ana
frente a su marido:
“¿Ves?
Soy capaz de ponerme frente a ti sin tener miedo. Por fin he
conseguido hacerlo y lo hago para decirte adiós para siempre. Me
voy. Ya no voy a aguantar más tus insultos ni tus golpes. ¿Que me
querías?. El amor no se mide con los moratones de una persona.
Cuando salga por ese umbral seré la persona más libre del mundo.
Aunque nadie lo crea será así. Ya te avisé “algún
día lo haré”.
Me
están esperando fuera. Espero que “alguien”
te perdone, porque yo no he podido. Adiós. Por cierto, quedará mal
decirlo, pero no me arrepiento de nada”
Ana
sale del cementerio y dos policías la meten en el coche:
“Queda
arrestada por el asesinato de su marido”
Ana
se sienta en el coche y por fin respira libertad.