Cual señorita, en barra de bar.
Colmada de mis mejores joyas, todas hasta ahora de madera, (ya que mis abundantes amantes no poseían dinero suficiente para llenarme de oro). Me dispongo a calentar mi alma con una copa de Vodka. Siempre abierta a contar mis penas y pocas alegrías a aquel ser que sea capaz de oír calamidades. Nunca, eso sí, de forma gratuita.
No pido oro, ni plata...sólo otra copa más que no deje pasar el frío.
Capaz.
ResponderEliminarSólo tendrías que decir hora y lugar.
El vodka correría por mi cuenta.
Es un falso mito que el alcohol caliente nada. Por no calentar, ni siquiera es favorable para el sexo. Puede "quemar" cuando baja, pero su efecto a la larga es la vasoconstricción y, con ella, llega el frío.
ResponderEliminarMejor dejar que te calienten con buena compañía. Con besos, caricias, palabras y miradas...
uh! yo discrepo totalmente! ejejej creo que el alcohol calienta..y mucho...supongo que eso es cosa de cada persona jeje
ResponderEliminarPercepción pura y dura, que al fin y al cabo, es subjetiva. De lo que yo hago es de biología, objetiva y medible. ;)
ResponderEliminar*hablo en lugar de hago, sorry.
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