A tientas te exploro ansiosa
como navío en la oscura mar
buscando luz de un faro de ojo ciego.
Olas de sal mecen mi cuerpo
al son de tu melódica voz de sirena.
Y te hallo, te siento, te saboreo
y doy cuenta de
que el sino no tiene lugar
cuando mi camino eres tú.
No hay comentarios:
Publicar un comentario